¿Por qué paramos? 2018

Perú: La solidaridad es el arma de las mujeres

Las mujeres peruanas y las migrantes que viven en el Perú, todas las mujeres en su más
amplia diversidad, vivimos violencias que se han normalizado a través del tiempo, violencias
que recaen sobre nosotras por ser leídas como “mujeres”, es decir, como parte de un
género al que se le ha desposeído de poder, autonomía y libertad.

A pesar de las leyes que actualmente se han dado para proteger y garantizar nuestras vidas,
estas no podrán ser efectivas si se mantiene la estructura social, el patriarcado, que nos
coloca en una situación de inferioridad. Las mujeres no seremos libres mientras el
patriarcado no caiga, y la única forma de que esto suceda es integrando todas las vertientes
que hacen posible que se mantenga hasta la actualidad: la legal, la educativa, la cultural, la
económica, la política y la social.

Necesitamos revertir todas las estructuras de poder que generan desigualdad (capitalismo,
patriarcado, heterosexualidad como régimen político) y por eso nos organizamos. Desde
hace más de un siglo, las mujeres nos hemos juntado para reflexionar y encontrar solución
a nuestros problemas, y gracias a estas mujeres, que se denominaron feministas, es que
hemos podido avanzar. En ese camino nos encontramos ahora, siguiendo el legado de ellas,
organizándonos para el presente y soñando con un mundo mejor para las nuevas
generaciones de mujeres que vendrán.

Estamos seguras de que las acciones colectivas y las medidas extraordinarias son las
mejores vías para asegurar que los derechos de las mujeres avancen y por ello nos
adherimos a la gran acción que se realizará a nivel internacional este 8 de marzo, Día
Internacional de la Mujer, el Paro Internacional de Mujeres.

Las mujeres peruanas y las migrantes que viven en el Perú, todas las mujeres en su más
amplia diversidad, exigimos:
● Implementación del Enfoque de Género en la educación de todos los niños, niñas y
adolescentes del Perú, para una educación sin estereotipos y en igualdad. Nuestra
educación no será la base de la desigualdad.
● Campañas nacionales contra la violencia machista que incluya violencia contra las
personas LGTBI. Nuestra cultura no será la base del machismo.
● Tratamiento adecuado de la violencia de género en los medios de comunicación. Los
medios de comunicación no reforzarán la violencia contra las mujeres.
● Frenar la violencia contra las mujeres que ciega sus vidas. Ninguna mujer morirá por
la violencia machista.
● Atención rápida, efectiva y puntual a las mujeres que denuncian violencia de género
(verbal, emocional, física), sin revictimización, con apoyo psicológico continuo y
medidas de protección inmediatas. Nuestras vidas importan.
● Imprescriptibilidad de los crímenes de violencia sexual cometidos por civiles y
militares. Nuestros cuerpos no serán más botín de guerra ni en tiempos de paz.
● Los responsables materiales y políticos de crímenes de lesa humanidad contra las
mujeres son sancionados. Ninguna mujer se quedará sin justicia. Esterilizaciones
Forzadas nunca más.
● Derechos laborales para las trabajadoras del hogar. Ninguna mujer trabajará en un
régimen laboral de explotación.
● Derechos laborales para las trabajadoras sexuales. Ninguna mujer trabajará sin
derechos.
● Reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidado como un trabajo que tiene que
ser compartido, valorado y remunerado. Ninguna mujer será la esclava del hogar.
● Eliminación del trabajo infantil en el trabajo doméstico. Ninguna niña será forzada a
trabajar.
● Erradicación de la explotación sexual y de sus articulaciones
empresariales-político-policiales. Nunca más una mujer será explotada
sexualmente en nuestro país.
● Ninguna mujer rescatada víctima de trata de personas será privada de su libertad.
Se garantizará y monitoreará que hayan sido informadas de sus derechos (a ellas y a
sus familiares) y que estén recibiendo defensa legal. El Estado nunca más evadirá su
responsabilidad en la atención integral y protección a las sobrevivientes y sus
familias.
● Protección integral para mujeres lesbianas y bisexuales. Ninguna mujer será
reprimida, prohibida o sancionada por amar o ser como es.
● Protección integral para mujeres transgénero. La problemática de las mujeres trans
debe ser prioridad para el Gobierno.
● Protección integral para mujeres con discapacidad. Ninguna mujer verá sus
capacidades subestimadas ni atravesará obstáculos para tener calidad de vida.
● Protección integral para las mujeres migrantes. Políticas públicas de género en
Migraciones para que cese la violencia estatal sobre ellas.
● Protección integral, visibilización y campañas efectivas para la problemática de las
mujeres con VIH. Ninguna mujer con VIH será estigmatizada.
● Protección integral para las niñas y adolescentes en toda su diversidad. Ninguna
niña ni adolescente sufrirá la violencia de género.
● Protección integral para las mujeres ancianas en toda su diversidad. Ninguna mujer
anciana estará abandonada por el Estado.
● Políticas y acciones de reparación para las mujeres afroperuanas, andinas y
amazónicas, por la violencia e invisibilidad histórica que operan sobre ellas por ser
parte de estas comunidades étnico-raciales. Ni una mujer será discriminada social
ni estructuralmente por su identidad étnica.
● Despenalización del aborto. Ninguna mujer morirá por abortos clandestinos.
● Paridad y alternancia en todos los puestos políticos. Nunca más una política hecha
solo por hombres.
● Ninguna mujer rescatada víctima de trata de personas será privada de su libertad.
Se garantizará y monitoreará que hayan sido informadas de sus derechos (a ellas y a
sus familiares) y que estén recibiendo defensa legal. El Estado nunca más evadirá su
responsabilidad en la atención integral y protección a las sobrevivientes y sus
familias.
● Políticas económicas y redistributivas que tengan como prioridad sacar a las mujeres
de la pobreza y pobreza extrema. Nadie comerá nunca más de nuestra pobreza.
● Respeto irrestricto al Estado laico. El Estado sacará sus creencias de la
administración pública.
Luchemos unidas para lograr nuestros objetivos, invitemos a todas las mujeres a que se
unan a esta lucha y articulemos con todas las mujeres del mundo, porque la solidaridad es
nuestra arma y es la que conseguirá las transformaciones que queremos.
Este 8 de marzo, nosotras paramos para decir: ¡ya es suficiente!
Si nuestras vidas no valen, ¡produzcan sin nosotras!

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