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Lo que sucedió en los medios de Salta el 8 de marzo de 2017

Por Diana Deharbe e Inés Zurita.
Breve repaso sobre las coberturas periodísticas en la televisión y la prensa gráfica de la provincia norteña.

La realización del Primer Paro Internacional de Mujeres (PIM) el 8 de marzo del año pasado, marcó un punto de inflexión en las coberturas periodísticas sobre la fecha. La versión estereotipada que asocia a la efeméride como un día para “festejar” y “celebrar” lo “hermoso de ser mujer”, donde abundan las notas que sugieren regalos e ideas para ‘ser agasajadas’, no han desaparecido de la tapa de los diarios ni de las pantallas de los telediarios, sin embargo, a raíz de la presión social, la movilización en las calles y el ciberactivismo del heterogéneo movimiento feminista, otras voces e historias se hacen presentes para disputar el/los sentido/s sobre la fecha.

En el caso de la prensa gráfica, un relevamiento exploratorio realizado por la periodista salteña María Eugenia Rocha Alfaro, integrante de Red PAR, en el diario de mayor tirada de la provincia, El Tribuno,  durante los meses de febrero y marzo entre los años 2010 y 2015, revela el ingreso progresivo al espacio mediático de términos vinculados a la agenda feminista. Sostiene la periodista que “en 2010, se puede observar que el enfoque de género es prácticamente nulo, los títulos o palabras como femicidio, problemática o violencia de género no se utilizan para abordar las noticias ni existen columnas de opinión vinculadas a la crítica situación de las mujeres en Salta, que cerró el año 2009 con 11 mujeres muertas por violencia machista en la provincia, según el informe brindado por la Casa del Encuentro”.

En las noticias analizadas, si bien, abundan los estereotipos y roles de género tradicionales asociados a las mujeres cis-género, particularmente para la cobertura del 8 de marzo de 2010 se observa un abordaje más amplio sobre la efeméride. En la tapa y en la página central aparecen notas que incluyen las voces de trabajadoras informales y en especial, toma relevancia el caso de Mirtha Cisneros. Esta mujer fue la primera en llevar su caso de discriminación laboral por parte de la empresa de transporte SAETA que, durante dos años le negó el acceso a un puesto de trabajo como chofer de colectivo, a la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Salta consiguiendo un dictamen favorable.

El salto cualitativo lo hallamos en la cobertura del 8 de marzo de 2015 donde, a diferencia del año 2010, “desde comienzos de mes se observan informaciones referidas a la conmemoración de ese día, la mayoría, vinculadas a acciones artísticas, cine, capacitaciones sobre leyes y homenajes donde se visibilizan la pluralidad de opiniones de mujeres que salen en la parte superior de todas las hojas del diario”, sostiene Rocha Alfaro. Palabras como género, violencia de género y violencia contra las mujeres tienen lugar en la agenda informativa, en especial, por la insistencia de la periodista del Tribuno, Jimena Granados.

Si bien, el diario tiene un postura conservadora y abiertamente ligada a la jerarquía eclesiástica para (des)informar sobre temáticas vinculadas a los derechos humanos de las mujeres, desde la realización de la primera marcha del colectivo #NiUnaMenos, se observa cómo los medios masivos de comunicación van negociando espacios para tratar estás temáticas aguijoneados por la presión social, principalmente y no por un interés genuino de la empresa periodística. Destacamos que la perspectiva de género es una falencia y vacancia generalizada en todos los medios y portales digitales de la provincia con contadas excepciones.

En provincias como Salta, en donde la mayoría de los medios se solventan vía publicidad oficial, la agenda de la televisión es pautada por el diario de mayor tirada, los portales de noticias digitales más leídos y las radios de mayor audiencia. De esta manera y teniendo en cuenta las características políticas, sociales y culturales del territorio (elite política tradicionalista y conservadora, mayoría católica, espacio de frontera altamente diverso y conflictivo, tercer tasa más alta de femicidio a nivel país, primera en caso de violaciones) no es de extrañar que, encontremos continuidad y reforzamiento de posturas editoriales en medios y soportes.

En el caso de la televisión de aire y en el marco de un amplio proyecto de investigación dirigido por la Dra. Alejandra Cebrelli (UNSa), cofinanciado por la ex-Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual y el CONICET, se abordó como una de sus líneas de trabajo, el estudio de las representaciones sociales que construyeron los telediarios vespertinos de los canales de aire de Salta (señales 11, 10 y 7) sobre el #8M en el año 2016, previo al primer PIM y posterior al inicio de las masivas marchas con las consignas #NiUnaMenos y #VivasNosQueremos.

Dicho estudio constata la existencia de una disputa representacional por el sentido otorgado a la efeméride donde, las voces de las referentes feministas lograron ingresar al espacio mediático visibilizando el contenido histórico, social y político de la fecha; mientras que, por otro lado, se imponían con fuerza un gran número de discursos que respondían a la lógica del consumo que mercantilizó el #8M y lo equiparó a fechas como el “Día de la Madre” o “San Valentín”.

El ejemplo por antonomasia lo desempeño Canal 11 de Salta. En el telediario central del canal “líder de la provincia”, la producción realizó un “homenaje” para “ellas” donde puso a circular toda clase de estereotipos y roles de género tradicionales asociados a las mujeres cis-género ya que, el resto de las posiciones femeninas así como la perspectiva de género, no tiene cuota de pantalla de “El mundo en la noticia”.

Las imágenes de maestras, madres, abuelas y amas de casa, siempre alegres y hasta tirando besos a la cámara, vestidas con ropas tradicionales asociadas a una idea purista de “salteñidad” y musicalizada con la canción “She” de Elvis Costello, son precedidas por un mix de imágenes de los primeros movimientos sufragistas europeos,  en un intento fallido del canal de “contextualizar” y conectar la efeméride con las movilizaciones por el #NiUnaMenos y el reclamo por la Emergencia de Género que rige en la provincia. El resultado es una mixtura esquizofrénica que termina desdibujando el contenido del 8 de marzo.

El progresismo inicial, representado por intentar recuperar parte de las historias de las luchas por la equidad y la igualdad, se ve truncado en una opinión a modo de editorialización hecha por el único conductor varón del programa donde asocia unilateralmente a las mujeres con el  “ángel de hogar”, reactualizando en las pantallas aquel arquetipo de la femineidad del siglo XIX que podemos hallar en “El manual de la perfecta casada” de Fray Luis de León de 1583  y en la “Guía de la buena esposa” de  1953. Esta representación, adquiere mayor fuerza en una sociedad con hegemonía católica, porque tiene una transposición discursiva con la imagen religiosa de la Virgen María, donde cualidades como la calidez, ternura, la abnegación y la entrega hacia la familia son el distintivo de la ‘mujer ideal’.

Una de las victorias del PIM fue, justamente, interpelar estas representaciones entendiendo que “eso que llaman amor, es trabajo doméstico no remunerado” visibilizando la vulnerabilidad histórica de las mujeres amas de casa cuyas tareas no son reconocidas, ni valoradas y/o remuneradas.  Las nuevas consignas que introdujo el Paro complementaron los pedidos que instalaron las marchas #NiUnaMenos en cuanto a políticas públicas y cambios culturales para erradicar la violencia de género. En este sentido, los telediarios salteños durante el #8M de 2016 abordaron la violencia machista solo en sus expresiones más visibles, es decir violencia física y femicidios, re-victimizando y sobre-exponiendo a una sobreviviente que se prestó a dar testimonio, espectacularizando y banalizando la problemática. En este sentido, el correcto tratamiento mediático de la violencia contra las mujeres en los medios sigue siendo una deuda pendiente, sobre todo en la provincia.

La violencia de género en Salta contra las mujeres trans también es extrema. Durante el #8M,  la mayoría de los telediarios visibilizaron ‘lo femenino’ desde una concepción biologicista donde la mujer cis-género era la única identidad legítima, visible y audible. Canal 7 de Salta fue la única excepción a este tipo de cobertura al incluir la voz Mary Robles, una mujer trans, representante de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero (A.T.T.T.A.) en el marco de actividades gubernamentales, quien intentó reivindicar la fecha como un día para visibilizar los derechos del colectivo trans en el marco una época que vivencia la conquista de leyes como la de Identidad de Género y la Ley de Matrimonio Igualitario. Sin embargo, las interpelaciones del periodista guiaron sus palabras hacia un marco binario y de estigmatización, tal como sostiene la investigación que puede consultarse aquí.

Nos parece interesante destacar que, más allá de los intentos del discurso periodístico de despegarse de la figura del ‘festejo’ del #8M para incorporar otras voces desde una perspectiva de derechos; los informativos no lograron correrse de los lugares de la hegemonía patriarcal y comercial, lo que hace imperante reforzar la formación de los y las periodistas en perspectiva de género y hacer efectivo el cumplimiento de los marcos normativos que protegen los derechos de la mujeres desde una perspectiva comunicacional.

Las fotos son de Lucas Armonía para el portal de noticias somosbuufo.com

 

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