Nosotras Abortamos

Lo que no se puede contar

Lorena, 39 años. 

A los 20 años aborté.

Vendí cosas inútiles de mi casa sin que nadie se enterara y pedí prestada plata para pagarlo. El flaco se borró.

Fue la primera vez que fui a un ginecólogo.

Tuve que contarle lo que “me pasó”.

Me contestó muy duramente, “no te pasó, lo buscaste”.

No se lo conté a casi nadie.

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