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El mayor robo de la historia

A este paso tomará 70 años cerrar la brecha”. La advertencia fue hecha por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el marco de una campaña para generar más conciencia sobre la disparidad salarial entre hombres y mujeres que actualmente a nivel global fue estimada en 23%. Es decir que en promedio las mujeres ganan 77 centavos por cada dólar que ganan los hombres. “Esta situación para Naciones Unidas constituye el mayor robo de la historia”, resumió Anuradha Seth, la asesora de ONU Mujeres.

El mayor robo de la historia en la Argentina es aún mayor: la diferencia entre el ingreso promedio de ambos sexos se calcula en 27% según un informe del Indec con datos al tercer trimestre de 2017. Además, ese escenario se da mientras la mitad de las mujeres ocupadas trabajan en el comercio, en tareas domésticas y en el ámbito de la educación.

Con esta realidad cobra más importancia el proyecto de ley que se presentó el año pasado para obligar a las empresas de más de 200 empleados a informar acerca de los salarios y bonos que reciben mujeres y hombres para controlarla igualdad de pago por el mismo trabajo realizado y lograr así reducir la brecha de género. “El año 2017 estuvo marcado por un gran compromiso en la agenda de género que debemos profundizar durante este año. Por eso trabajaremos para convertir en ley un proyecto que presenté el año pasado para determinar la brecha salarial entre mujeres y hombres y la segregación laboral, en miras a generar las condiciones de igualdad necesarias”, afirmó la diputada Karina Banfi, diputada de la Unión Cívica Radical. 

Además, Banfi también presentó otro proyecto para crear un distintivo para reconocer a aquellas empresas o entidades que incorporen un sistema de gestión interno tendiente a garantizar la igualdad de trato y de oportunidades y que busca poner en marcha un Sistema de Gestión de Equidad de Género como base para la obtención del Sello de Equidad entre Varones y Mujeres, para empresas privadas y públicas, ya sean MiPyMEs o grandes empresas. El Sistema consistiría en un conjunto de procedimientos y prácticas de gestión para garantizar un mayor grado de igualdad de oportunidades, de trato y de resultados entre trabajadores y trabajadoras.

Lo cierto es que diputadas de distintos bloques acompañaron esta iniciativa, entre ellas: Silvia Lospennato (PRO-Cambiemos), Carla Pitiot (Federal Unidos por una Nueva Argentina), Victoria Donda (Libres del Sur), Alicia Ciciliani, (Partido socialista) y Teresita Madera (Justicialista).

Islandia, el primero en cerrar la brecha

Según el Foro Económico Mundial, Islandia ocupa el primer lugar del mundo en igualdad de género Mundial pero aún así las islandesas ganaban un 18% menos que los hombres. Es por eso que desde el primero de enero de este año comenzó a regir una ley que establece que no se le puede pagar a un hombre un sueldo mayor que a una mujer por la misma tarea o responsabilidad asumida.

La ley fue aprobada por el Parlamento y contó con el aprobación de la Comisión Europea y le exige a las empresas que demuestren que sus empleados cobran el mismo sueldo por el mismo trabajo realizado con independencia de su género, etnia, sexualidad o nacionalidad. La medida es tanto para empresas privadas como públicas que tengan por lo menos 25 trabajadores y si esto no se certifica la empresa deberá enfrentar sanciones económicas. Además, la certificación se deberá hacer cada tres años. Islandia dio el ejemplo.

Australia, el rugby y un paso por la igualdad

El deporte es un espacio donde la brecha salarial –y las coberturas machistas- se visibilizan sin atenuantes. Sólo el tenis logró establecer que los premios sean iguales tanto para los hombres como las mujeres en todos sus torneos. Sin embargo, este año el rugby australiano –deporte con una histórica tradición masculina- dio un paso contundente en igualdad de género en el deporte internacional.

El primero de enero entró en vigencia un nuevo convenio que firmaron la Australian Rugby Union y la Rugby Union Player´s Association, que representa los intereses de los jugadores, que estableció que por primera vez se igualarán los pagos tanto de hombres como mujeres en sus seleccionados de Seven.

Además, también se reguló que por primera vez que la Selección Nacional Femenina de Rugby XV empezará a cobrar por cada partido que dispute. “Es un gran día para el deporte femenino”, dijo Shannon Parry, capitana del equipo australiano de Seven y quien lleva años jugando al rugby: debutó en la selección en 2013 y representó a las Wallaroos en la tres Mundiales femeninos (2010, 2014 y 2017).

Tras lograr el oro olímpico en Río se vio un crecimiento significativo en la participación femenina y como modelos a seguir tenemos que continuar haciendo todo lo posible para cuidar el juego femenino y aprovechar las oportunidades”, agregó Parry. Y explicó: “Las Wallaroos históricamente hemos invertido mucho tiempo y trabajo por muy poca compensación económica. Siempre es un honor representar a tu país pero cuando dejas el trabajo o estás sin cobrar por tanto tiempo como en la Copa del Mundo realmente se hace complicado”.

Inglaterra, en noviembre de 2017, también había dado un paso adelante: las jugadoras inglesas habían acordaron con la Federación un pago individual por cada partido disputado con el XV de la Rosa como otro paso adelantado.

En tanto, a nivel de clubes los salarios continúan con brechas muy grandes entre género pero se estableció que habrá un salario mínimo de 44.550 dólares australianos algo más de 29.000 euros y éste sí será compartido para todos los jugadores y jugadoras profesionales. Sólo para contextualizar en 2015 Australia tenía el mejor salario mínimo del mundo según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

A su vez, el acuerdo que se firmó hasta el 2020 en principio también establece una política de embarazo que calificaron de “pionera” en el deporte mundial. “Tener la seguridad de poder volver a tu contrato tras la maternidad te da la sensación de que la puerta estará siempre abierta”, explicó Parry. Bill Pulve, responsable del rugby australiano, también celebró el acuerdo: “Es el primero que incorpora todas las categorías profesionales y en tener en cuenta cuestiones clave como la igualdad salarial y el bienestar de los jugadores y jugadoras”.

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