¿Por qué paramos?

Cruces y luchas múltiples

Jule Fischer* > Desde Berlín, Alemania. 


A mi organización la llamamos RuT y es una iniciativa de mujeres lesbianas que existe desde hace unos 30 años. RuT asemeja ser un nombre de mujer. En realidad, es el acrónimo de un juego de palabras: “Rad und Tat” explica muy bien nuestra tarea. Rat und Tat (Rat con t y no con d) es un dicho que significa “consejo y hecho” y lo ofrecemos a mujeres de edad avanzada. El término “Rad”, en alemán, significa “rueda” y representa la rueda de una silla de ruedas. Esto manifiesta otro aspecto principal de nuestro trabajo: la discapacidad. De hecho trabajamos en los cruces de las categorías de género, homosexualidad, edad y discapacidad. Esta selección fue elegida por las fundadoras cuando se hicieron conscientes de que las lesbianas de edad no encontraban lugares para ellas porque en Berlín casi todos los espacios están destinados a homosexuales jóvenes. Las lesbianas con discapacidades, habitualmente, no podrían o no pueden ingresar a los lugares de mujeres homosexuales por las dificultades edilicias. Por eso es que RuT abarca a todas esas mujeres. Y así otorgamos espacios de encuentro, ya sea para tomar un café, pasar noches de juego, o hacer excursiones a los alrededores de Berlín como también proponemos lecturas. Ofrecemos además servicios de visita con mucha ayuda de voluntarias y psicólogas que ofrecen asesoramiento por donación. Lo que consideramos más importante ahora son los esfuerzos que estamos haciendo para comprar un terreno en la ciudad y construir un edificio con departamentos para 50 lesbianas de edad y/o con discapacidades.

Este 8 de marzo hay una gran variedad de mujeres y grupos de mujeres que experimentaron diferentes formas de discriminación y luchan por cuestiones diversas: mujeres migrantes, mujeres con discapacidades, mujeres negras, viejas, lesbianas, socialistas, ecologistas y muchas otras. Lo que tenemos en común es la experiencia del sexismo que, por ejemplo, se evidencia en un sueldo que todavía alcanza el 25% en menor escala que el lo de los hombres. Por otro lado, tanto la violencia sexual contra las mujeres (una de cada tres mujeres sufrió violencia sexual en Alemania) como la violencia doméstica se incrementó año tras año, desde 2012. Por eso el 8 de marzo es un día de reunión para nosotras, tal como el 25 de noviembre, el día contra la violencia contra la mujer.

Cada organización tiene su manera de parar y preparar el día de la mujer. Nosotras, las trabajadoras de RuT, nos juntamos junto con otras mujeres para pintar banderas con mensajes políticos contra las leyes homofóbicas que no permiten a los homosexuales la adopción de niños, y que no dan los mismos derechos a las parejas homosexuales como los que tiene las heterosexuales. También contra la violencia que las mujeres homosexuales o trans sufrimos cada día.

Como las mujeres de RuT abarcan desde los 50 años hasta más de 90, todas tienen muy presente las últimas décadas en las cuales lucharon contra una reforma legislativa que no solo diera el derecho de trabajar, sino que además recibieran permiso de su marido para poder hacerlo (hasta 1977), o bien las violaciones sufridas en el matrimonio. Gracias a esa generación, no existe ya esa misoginia en las leyes. Pero fueron décadas de luchas duras, dadas como parte de un proceso emancipatorio.

Actualmente por el acenso de los partidos de extrema derecha en toda Europa sufrimos un backlash gigante no sólo en relación a los migrantes, sino también respecto de los derechos de las mujeres, de los homosexuales, de las personas trans, las personas con discapacidades, “people of colour”, desempleados. En síntesis todos aquellos que construyen lo que se llaman “mouffe y laclau” (el ‘afuera constitutivo’) de los grupos hegemónicos. Lo que es seguro es que no hay un desarrollo permanente hacia un estado mejor, sino un estado de precariedad. Y es seguro que, si dejamos de luchar perdemos lo que parecía ganado. Este 8 de marzo entonces debe ser un día de reconstrucción de fuerza para nosotras. Ademas hoy tenemos que entender que sí tenemos que seguir discutiendo entre las agrupaciones para dar pelea, sin perder de vista que hay amenazas que tocan la libertad de todas nosotras, como el Front Nacional el Francia, la AfD en Alemania, la FPÖ en Austria y tantos partidos de derecha en todo Europa que parecen imparables en este momento.

*Organización RuT.

 

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