Nosotras Abortamos

Cuando duele de miedo

Maby Sosa, 40 años, periodista.

“Será un embarazo hermoso”, me dijo una ecógrafa y yo sentí ganas de vomitar. No quería.

Mi ginécologa entonces anotó una dirección: “Esto es seguro. Andá directamente”. Yo lloraba sin parar, no daba más de miedo, mientras me explicaba que era una cirugía menor, que eran unos minutos, que mucha gente se hace abortos en sanatorios carísimos y que para mí, que no tenía obra social, ese lugar era seguro.

Recuerdo al médico diciéndole a mi pareja que vaya a buscar la plata; que a los diez minutos salí y él no había vuelto, y que mi pollera tenía manchas de sangre.

Al otro día volví a la ginecóloga porque sentía un dolor terrible. “Es que siempre duele, cuando lo tenés y cuando no. Tomaste una buena decisión”, me tranquilizó

No pude contarlo hasta charlar con mi mamá meses después. Ella hizo su confesión y me volví valiente.

Todavía me cuesta hablar del tema pero siempre estoy disponible siempre para acompañar a cualquier amiga que pase por esa situación, a veces sin contar mi propia historia.

Viví demasiado de cerca el miedo de quedarme muerta en un quirófano que, en realidad, siempre es cualquier cuarto.

 

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